| Un Amor
Jesus, mandame un hombre de buen corazon que me ame, que me necesite. Que ese hombre tenga paciencia porque yo soy desconfiada. Pero Jesus abre mis hojos para verlo, abre mis oidos para escucharlo, abre mi corazon para recivirlo y amarlo. Senor para ti no hay nada imposible. Lo que tu das es savio y divino.
Carta nº 392
Autor: Carmen
Lecturas: 191
|